martes, 26 de agosto de 2008

0

Vamos a prepararnos para ser lo que queremos ser

Nuestro universo está regido por diferentes leyes, todas ellas son infalibles y nadie puede escapar a ellas, así como la ley de la gravedad que está siempre presente en nuestro planeta y rige toda la actividad de la tierra, también así la ley de la atracción es totalmente infalible, inefable y en este momento ella está ocasionando que obtengas los resultados que ves en tu vida, ya sea que te gusten o no.
Nada te salva de esta ley de la atracción, ni yendo a una montaña y escondiéndote de ella podrías ser la excepción, porque todo en nuestro planeta es electromagnetismo y todo está conectado entre sí.
Dado el hecho de que no puedes escapar de la ley de la atracción, ¿Porque no aprender a utilizarla en tu beneficio?
¿Por qué no aprender sus principios y como funcionan para beneficiarte con ello?
La energía no puede ser destruida, únicamente se transforma y el hecho de conocer estos principios que estás a punto de aprender te ayudará a transformar tanto tu propia energía como tu vida.
La ley de la atracción nos dice que todo atrae a su igual y que todo aquello en lo que concentras tu atención es lo que expandes, lo que alimentas, lo que atraes sin cesar una y otra vez.
La ley de la atracción no es un concepto de New Age ni un término simple, es una ciencia, es algo que aprendiste en la escuela, es algo que la física enseña y estudia, esta ley nos dice que cada átomo de tu cuerpo está constantemente respondiendo a los impulsos de tu medio ambiente y por supuesto a tu mente, a tus vibraciones y emociones ya sean éstos positivos ó negativos.

martes, 12 de agosto de 2008

0

Vibra con tus deseos

Sabes lo que quieres? ¿Sabes que eres el creador de tu propia experiencia? ¿Disfrutas con la evolución de tu deseo? ¿Sientes el estímulo de un nuevo deseo que late en ti?
Si eres uno de los escasos seres humanos que han respondido «Sí, disfruto con la Evolución de mi deseo. Me siento satisfecho en esta situación en la que aún no se han cumplido muchos de mis deseos», significa que sabes quién eres y comprendes en qué consiste la ley de atracción.
Pero sí, como la mayoría de humanos, te sientes insatisfecho porque no se han cumplido todos tus deseos; si deseas tener más dinero y solvencia económica , si no te satisface tu situación laboral, pero no sabes cómo mejorarla; si tus relaciones no son las que tu quieres que sean, o si la relación ideal con la que llevas soñando desde tiempos inmemoriales no está a tu alcance; si tu cuerpo no tiene el aspecto que quisieras y no te sientes satisfecho con él... Significa que existen cosas muy importantes y fáciles de comprender que todavía tienes que aprender.
Naciste con el conocimiento innato de que eres el creador de tu propia realidad. De hecho,es un conocimiento tan básico que cuando alguien trata de impedir que crees tu propia vida,sientes de inmediato una disonancia en tu interior.
Nunca te ha gustado que otros te dijeran lo que debías hacer. Nunca te ha gustado que te disuadieran de tus poderosos impulsos. Pero con el tiempo, debido a las intensas presiones de quienes te rodean, convencidos de que su forma de ver las cosas es más válida que la tuya (y, por tanto, más adecuada), poco a poco renunciaste a tu determinación de dirigir tu vida.

La pregunta que se plantea es: ¿Por qué me lleva tanto tiempo conseguir lo que deseo?

No es porque no lo desees con la suficiente intensidad.
No es porque no seas lo suficientemente inteligente.
No es porque no poseas los suficientes méritos personales.
No es porque el destino esté en tu contra.
No es porque otra persona se haya llevado tu recompensa.

El motivo de que no se consiga lo que se desea es porque te mantienes en un patrón vibratorio que no coincide con la vibración de tus deseos.
Nota: Las enseñanzas de Abraham (Esther y Jerry Hicks)

lunes, 11 de agosto de 2008

0

Nunca culpes a nadie


Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tu has hecho lo que querías en tu vida. Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote El triunfo de verdadero hombre surge de las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tu siempre has de ganar.
No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin eliminarlos morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz de amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.
(Pablo Neruda)

domingo, 10 de agosto de 2008

0

Somos lo que pensamos

A los largo de todos estos años, hemos podido ver y comprobar como muchas personas de nuestro entorno consiguen tener la vida que ellos siempre han soñado. Y nosotros nos hemos parado a pensar muchas veces. ¿ y porque yo no?.
Si aplicamos el dicho de “recoges lo que siembras”, y analizando la frase podremos decir que la mayoría de los pensamientos que tenemos en nuestro subconsciente, son negativos y de un ser perdedor. Por la tanto aplicando la ley de atracción puesto que somos energía, resumiré diciendo que “somos lo que nosotros pensamos”.

Superficialmente podemos ser una persona que medianamente tiene una vida “feliz”, al menos sino es feliz es conformista con la vida que le “ha tocado vivir”. La vida no es una tómbola, ni estamos aquí para sufrir ni estar en constante negatividad. Estamos aquí para ser dueños de nuestra propia vida dirigida por nosotros mismos.

Somos como un imán para el universo y todo pensamiento subconsciente es el que rige nuestras vidas. Tanto para bien como para mal, todos los pensamientos que emitimos son captados por el universo como fuente de energía. Lo semejante atrae a lo semejante.
Y todo lo que nos sucede lo generamos nosotros con nuestros pensamientos que están en el subconsciente.

Si todas estas leyes las pasamos a un estado interior y mental, estaremos dando con la clave para cambiar nuestro modo de vida y sobre todo ser dueños de nuestros pensamientos.

Hay infinidad de métodos de ayuda, métodos de superación personal, formas de cambiar el estado de la persona. La gente necesita creer en algo y aferrarse a la esperanza de que todo pueda cambiar algún día. Pero no nos damos cuenta que para empezar a utilizar todas las enseñanzas que leemos y poder aplicar cualquier método que elijamos para ello. Lo primero que tenemos que hacer es mirar en nuestro interior y limpiarlo.
Sin fe sin tener una mente abierta, no conseguiremos nada en absoluto. Por muchos métodos, muchas enseñanzas que apliquemos. Todas se resumen en una única ley.
La ley de atracción.

Da igual los métodos que apliques para llegar al éxito total y la felicidad plena en tu vida. Si no tienes despejado el camino de obstáculos, no podrás construir tu vida deseada y tener un estado interior puro y limpio.

La superación personal y las enseñanzas de la ley de atracción se comienzan desde dentro para que fluyan al exterior. Y desde aquí, vamos a aplicar esas técnicas necesarias que necesitas primeramente para cambiar tu interior y limpiar la basura de tus subconsciente. La causante de que no tengas el éxito deseado en lo que emprendas.
No podemos empezar a construir nuestra felicidad desde fuera. Primero hay que hacerlo desde dentro. Aprender a sentir lo que verdaderamente queremos. Solo así podremos llegar a superar los obstáculos y empezaremos a ver los resultados deseados.

He tenido el placer de estudiar varias enseñanzas y varias técnicas de superación personal y puedo asegurados que de igual el camino que emprendas para ello. Lo que importa es el resultado final. No importa que esta o aquella técnica no te ayude o no sea la que tu necesitas para ello. Es dar con la formula indicada para tu persona y tus deseos. Y hacerlo con amor y abierto a entender y querer superarte. Pero para ello tienes que limpiar todo lo innecesario y sobre todo esos pensamientos del subconsciente que llevan toda una vida contigo.
Los pensamientos son magnéticos y tienen una frecuencia. Cuando piensas, esos pensamientos son enviaros al Universo y atraen magnéticamente todas las cosas semejantes que están en la misma frecuencia. Todo lo que se envía vuelve a su origen y ese origen eres Tú.
Si nosotros tenemos una actitud negativa ante la vida y lo que deseamos. Eso será lo que el universo nos devuelva. Tenemos que cambiar la frecuencia de nuestros pensamientos para estar en armonía con el universo.
Recordar la actitud., la depresión, la negatividad, el yo no puedo, el yo que hice para merecerme esto, el yo no quiero seguir así, el no no no no…… todas las veces que empleas en una frase el “no” estas atrayendo a tu vida mas de lo mismo que “no deseas”.

sábado, 9 de agosto de 2008

0

La vida tal y como la conocemos



La armonía y la felicidad sin reservas son algo natural en todos y cada uno de nosotros, sin embargo, así parece un día de trabajo típico y así lo sienten muchas personas: nos despertamos, nos arrastramos hasta salir de la cama y, antes incluso de llegar al cuarto de baño, empezamos a preocuparnos y programar lo que va a ocurrir en el día que nos espera. Ya gastamos la poca energía que hayamos podido almacenar con el sueño, si tenemos la suerte de haber podidodormir. Después, muchos viajamos hasta el trabajo, lo cual nos añade más estrés debido al tráfico, o la multitud de gente que corre hacia su trabajo también, o simplemente por la frustración que nos produce el tiempo que «perdemos». Cuando llegamos, no nos hace ninguna ilusión estar allí, y nos aterran las cosas que debemos hacer. A trancas y barrancas va pasando el día, y esperamos que llegue la hora de comer o el final de la jornada. Tenemos diversas interacciones con los compañeros de trabajo, algunas satisfactorias, y muchas, no. Como pensamos que poco se puede hacer con lo que ocurre o el sentimiento que nos produce, normalmente nos limitamos a ocultar nuestras emociones y a esperar que el día pase lo más deprisa posible. Cuando acaba la jornada, estamos agotados de haber estado reprimiendo nuestros sentimientos Tal vez nos dirijamos a disgusto hasta el bar de la esquina para pasar un rato con los amigos, comer, beber y ver las noticias de la televisión —una capa más de estrés—, confiando en que nuestros sentimientos van a desaparecer. Aunque es posible que después nos sintamos un poco mejor, la realidad es que los sentimientos no han hecho más que esconderse. Somos como ollas a presión humanas con los cierres abiertos, y nos cuesta muchísima energía impedir que salte la tapadera. Cuando por fin llegamos a casa para reunirnos con nuestro cónyuge y nuestros hijos, y ellos quieren hablarnos del día que han tenido, ya no nos quedan fuerzas para escuchar. Podemos intentar poner buena cara, hasta que cosas sin importancia nos hacen perder los nervios. Al final, la familia se distribuye ante el televisor, hasta que llega la
hora de irse a la cama.

A la mañana siguiente, nos levantamos e iniciamos toda la película de nuevo. Un poco deprimente, ¿no? Pero ¿no nos resulta familiar? Tal vez tu caso sea un pocodistinto; ojalá sea mejor que el dibujado. Quizá seas un padre o una madre que se queda en casa con los pequeños. Quizá un empresario independiente que se ocupa de la mayor parte de los asuntos del día por teléfono o por Internet. Pero, pese a todo, la tendencia probablemente sea similar.

Parece que los surcos por los que solemos discurrir se van haciendo más profundos con el tiempo, hasta que tenemos la sensación de que no hay escapatoria.
Pues bien, no tiene por qué ser así. Existe una escapatoria.



Del libro : Metodo Sedona

0

El Secreto

«Cada uno de tus pensamientos
Es un objeto real: una fuerza»Prentice Mulford (1834-1891)


Los grandes maestros de todos los tiempos nos han enseñado que la ley de la atracción es la ley más poderosa del Universo.
Poetas como William Shakespeare, Robert Browning y William Blake lo expresaron en su poesía. Músicos como Ludwig van Beethoven lo expresaron con su música. Artistas como Leonardo da Vinci lo representaron en sus cuadros. Grandes pensadores como Sócrates, Platón, Ralph Waldo Emerson, Pitágoras, sir Francis Bacon, sir Isaac Newton, Johann Wolfgang von Goethe y Victor Hugo, lo compartieron en sus escritos y enseñanzas. Sus nombres han sido inmortalizados y su legendaria existencia ha sobrevivido el paso de los siglos.
Religiones como el hinduísmo, las tradiciones herméticas, el budismo, el judaísmo, el cristianismo y el islam, y civilizaciones como la babilónica y la egipcia, lo han transmitido en sus relatos e historias. Esta ley, omnipresente en todas las eras, se puede encontrar en narraciones antiguas de todos los tiempos. Fue grabada en piedra en el año 3000 a C. Aunque algunos codiciaron este conocimiento, y de hecho lo consiguieron, siempre ha estado al alcance de quien quisiera descubrirlo.
Esta ley existe desde los albores del tiempo. Siempre ha existido y siempre existirá.
Esta ley rige todo el orden del Universo en cada momento de tu vida y en todas las cosas que experimentas. No importa quién seas o lo que hagas, la ley de la atracción es la que modela tu experiencia total de la vida y lo hace a través de tus pensamientos. Tú eres quien activa la ley de la atracción a través de tu mente.
En 1912 Charles Haanel describió la ley de la atracción como «la ley más grande e infalible de la que depende todo el sistema de la creación»

0

La fuente de energia


Somos una extensión de la Fuente de Energía y nos hemos encarnado en un cuerpo físico, ocupamos la Primera Línea de esta realidad tiempo-espacio con el fin de llevar gozosamente el pensamiento más lejos que nunca.
Poseemos un sistema de guía que nos ayuda a saber, en todo momento, en qué medida facilitamos o entorpecemos la conexión con nuestra Fuente.
Cuanto mejor nos sentimos, más facilitamos la alineación con quienes somos en realidad; y cuanto peor nos sentimos, más entorpecemos esa importante conexión.
No hay nada que no podamos ser, hacer o tener; y si nuestra intención predominante es sentirnos bien y tratar de mejorar nuestra situación, debemos procurar alcanzar un estado de dicha natural.
Somos libres (hasta el extremo de poder elegir la esclavitud), y que todo lo que nos sucede es la respuesta de los pensamientos en los que nos centramos.
Da igual tanto si piensamos en el pasado, en el presente o en el futuro emitimos una vibración equivalente a nuestro punto de atracción.
La Ley de Atracción siempre es justa y no existe la injusticia, pues todo cuanto nos sucede responde a las vibraciones que emitimos debido a los pensamientos en los cuales nos centramos.
El Bienestar es la base de nuestro mundo y a menos que hagamos algo para entorpecerlo, el Bienestar constituye nuestra experiencia. Podemos favorecerlo o entorpecerlo, pero la única corriente que fluye es una Corriente de salud, abundancia, claridad y todas las cosas beneficiosas que deseamos.
No existe un interruptor de oscuridad; no existe una Fuente de «maldad» ni una Fuente de enfermedad o escasez. Podemos aceptar o resistirnos al Bienestar, pero todo cuanto nos ocurra se debe a nostros mismos.